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Somos como joyas talladas con el martillo y el cincel de la
adversidad. Si el martillo de un joyero no tiene la fuerza
suficiente para limar nuestras asperezas, Dios usará un mazo. Si
realmente somos tercos, utilizará un taladro. Empleará cualquier
cosa que tenga que usar.

Todos los problemas son una oportunidad para forjar el carácter, y
cuanto más difícil sea, mayor será el potencial para construir el
músculo espiritual y la fibra moral. Pablo dijo: "Sabemos que el
sufrimiento produce paciencia. Y la paciencia entereza de
carácter" Romanos 5:3-4. Lo que pasa fuera de tu vida no es tan
importante como lo que sucede dentro. Las circunstancias son
temporales, pero tu carácter durará para siempre.

A menudo la Biblia compara las pruebas con el fuego de una refinería
de metales que funde las sustancias para quitar las impurezas.
Pedro dijo: "Estos problemas vienen a demostrar que su fe es pura.
Esta fe vale mucho más que el oro" 1 Pedro 1:7. A un platero le
preguntaron: "¿Cómo sabe usted cuándo la plata es pura?" Él
contestó: "Cuando me veo reflejado en ella". Una vez que has sido
refinado por las pruebas, la gente puede ver reflejado a Jesús en
ti. Santiago dijo: "Bajo la presión, su vida de fe queda al
descubierto y muestra sus colores verdaderos" Santiago 1:3.
Ya que la intención de Dios es hacerte como Jesús, te llevará a
través de las mismas experiencias que atravesó su Hijo, incluidas la
soledad, la tentación, el estrés, la crítica, el rechazo y muchos
otros problemas. La Biblia afirma que Jesús "aprendió la obediencia
por lo que padeció" y "fue perfeccionado por el sufrimiento" Hebreos
5:8-9. ¿Por qué habría de eximirnos Dios de lo que Él mismo le
permitió experimentar a su propio Hijo? Pablo dijo: "Nosotros
pasamos exactamente por lo mismo que atraviesa Cristo. ¡Si pasamos
por tiempos difíciles con Él, entonces seguramente pasaremos por los
tiempos buenos con Él! Romanos 8:17.