Dejar ir
Dejo ir y permito que la magnificencia de Dios fluya por medio de mí.
Esta es una afirmación poderosa de Verdad: Dejar ir, dejar a Dios actuar. Sé que cuando me aferro a un problema, mi mente corre para tratar de arreglarlo. De esta manera trabajo en el problema, en vez de dar paso a la solución.
Al dejar ir, permito que la sabiduría divina fluya libremente. En vez de levantar las manos con desesperación, las uno y me dirijo a mi interior. En el silencio de la oración, las respuestas que he estado buscando surgen fácilmente a la superficie de mi conciencia.
Los milagros suceden. Cuando me hago a un lado y permito que la guía divina fluya, libero la sabiduría de Dios en mí.
No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió. —Juan 5:30












22 enero 2010 a las 6:56 pm
Gracias por todos sus mensajes, alimentan y nutren mi vida.
Quiero compartirles que enmedio de tanta agitacion, yo se que el amor esta a cargo de mi vida y me mantengo en paz. Uso un anillo que me lo recuerda a cada momento.
La vida es un camino, y al final del camino veremos la luz. Lo mejor de la vida es ver la luz antes del final, para apreciar las experiencias con sus matices, saber que todo esta bien y que somos seres de luz.
Los bendigo a todos ahora y siempre, que la abundancia en todas sus manifestaciones llegue a su vida.
14 mayo 2010 a las 5:37 am
que haria si mi Dios no estuviera en mi, seria caos en la oscuridad, tinieblas en mi corazon, mi mente estaria tan contaminada que no veria la solucion. por eso respiro y me detengo para hablar con mi Dios.