Dios es tu Fuente
Jamás digo: "O Dios, llévate esto." Mi plegaria es siempre esta: "O Dios, dame la fortaleza y la sabiduría para utilizar esto." Y siempre lo ha hecho. No busco una forma de escape. Busco una forma de pasar por encima, alrededor, a través y por debajo de las cosas. También se me ocurrió preguntarme lo siguiente, respecto de cada situación de mi vida: "¿Cómo puedo usar esto? ¿Para qué sirve?" Al mirar hacia atrás, a mis pruebas y tribulaciones, yo pude ver que cada una de ellas me había fortalecido para enfrentar la siguiente. Me fortalecieron en mi personalidad – no espiritualmente, pero a medida que me iba entregando más y más a una fuerza superior, el Espíritu venía, por medio de la personalidad muchísimo y con mayor fuerza.
Un día, terminé diciendo: "Tú hazlo, mi Dios. Yo no se cómo." No se trataba de escabullirme. Era en cambio, ir al origen de todas las cosas y utilizarlo, en lugar de ir al origen de mi propia ignorancia e intentar utilizarlo. Sufría con mi propia ignorancia, por lo cual me dirigí a Dios y llegué a un estado gozado. Nunca me perdí de una sola cosa. Si tuviese que empezar de nuevo, lo haría mucho más rápido.
- John-Roger
de: Cumplir con Tu Promesa Espiritual












11 enero 2010 a las 7:24 pm
padre mio me entrego a tus brazos aqui en donde mi condición humana ya no puede hacer nada ayudame instala el orden divino en mi vida en mis finanzas
gracias padre porque hecho esta.
22 abril 2010 a las 12:38 am
Excelente una manera clara de asumir nuestros problemas y pedir a Dios que nos guie a solucionarlos de la mejor manera, en armonia y de acuerdo con la voluntad divina.