El Árbol Confundido
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que
podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales
y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era
alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía
un problema: “No sabía quién era.”
Lo que le faltaba era concentración,
le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas.
“¿Ves que fácil es?”
No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo
tener rosas y “¿Ves que
bellas son?”
Y el árbol desesperado, intentaba
todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada
vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de
las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: No te preocupes, tu
problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te
daré la solución:
“No dediques tu vida a ser como los demás quieran que
seas…Sé lo que Dios quiere que seas, y para lograrlo, escúchalo.”
Y
dicho esto, el búho desapareció.
¿Lo que Dios quiere que sea…? Se
preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió…
Y cerrando
los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar:
“Tú
jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera
porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y
majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros,
belleza al
paisaje… Tienes una misión “Cúmplela”.
Y el árbol se sintió fuerte y
seguro y se dispuso a ser todo aquello para lo cual había sido creado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.
Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.












29 diciembre 2010 a las 5:13 am
me gusto mucho, me identifique con el arbol. gracias.
29 diciembre 2010 a las 6:30 am
igual yo, gracias!
29 diciembre 2010 a las 10:41 am
Que buena publicación, que mala constumbre tenemos a veces, de fijarnos en los demás para tomar el mismo ejemplo sin parar y tomar la desicion de acuerdo a nuestra verdadera necesidad… dejando de lado "absurda competecia".
29 diciembre 2010 a las 12:52 pm
Muy buen mensaje, a veces no conocemos nuestro potencial, e incluso queremos "imitar" a otros, sin darnos cuenta de nuestro propio valor. Debemos mirar hacia adentro, y nos llevaremos una hermosa sorpresa si el damos valor a lo espiritual.
29 diciembre 2010 a las 7:17 pm
Un gran consejo diria
Abre tu corazon y vere el mundo oculto que esta en mi, savias palabras que a veces nos olvidamos de uno miismo.