image

Muchas veces nosotros como padres cometemos muchos errores con nuestros hijos que a larga repercuten sobre nosotros mismos, porque somos objetos de nuestros hijos de dictaduras, egoísmo y malas acciones, porque extra_ limitan la confianza y el amor que recibieron. Hay padres que sobre protegen a los hijos, otros los hacen sobre merecedores de cosas materiales sin importan si se lo ganan o no, muchos padres tienen esta conducta tan dañina porque tratan de llenar un vacío bien sea porque no tienen tiempo para compartir, y solo saben dar o llenar ese vacío con cosas materiales y desde allí parte el problema, van creciendo sin valores y con un “ ego” de que soy merecedor de todo lo que contiene el universo, sin hacer nada de esfuerzo para ganárselo, o saber el valor de lo que están adquiriendo. Aquellos padres que tienen que trabajar y disponen de poco tiempo van creándose un complejo de culpa y dan a manos llenas sin pedir una conducta de reciprocidad como: buenas notas , buena conducta , colaboración y una actitud generosa de lo que reciben, otros padres que en niñez tuvieron escasez y van con la idea fija que no quieren que sus hijos pasen por lo mismo, cuando creamos un hijo sobre merecedor estamos creando igualmente un enemigo de muy bajo perfil, hasta cuando ellos se sientan que no están recibiendo lo que ellos creen merecer se convierten en personas dictadores, egoístas, calculadores y sin ningún valor de amor, cariño y respeto hacia sus padres, solo ven que su máquina de dar se paralizo en bienes para ellos, y empiezan a remeter con acciones de egoísmo, donde la reciprocidad de cariño es nula.

Debemos tener cuidado con los hijos, debemos darle amor, cariño, respeto y cubrir sus necesidades pues a la larga no pidieron venir al mundo, y es responsabilidad de nosotros, pero todo bien dosificado y dejando en claro que todo se debe ganar y luchar por lo que se quiere, nada cae del cielo, y no solo con los hijos, las personas deben merecer lo que tienen, al merecer reconoces el amor del quien te da, así que no debemos tener en cuenta algo, no es la cantidad sino la calidad de lo que otorgamos, si das en demasía las personas no lo valoran, y eso es lo que pasa con los hijos se hacen un idea equivocada que son merecedores de todo y tristemente estamos creando un ser de carente de amor, respeto, tolerancia y va ser un ser sin sentimientos verdaderos y sólidos.

Estos hijos sobre merecedores nunca se adaptaran y siempre serán conflictivos, porque siempre tendrán una sobre valoración de ellos mismos en comparación del común denominador, si eres de esos padres que tienes como llenar a tus hijos económicamente piensa más en la calidad que en la cantidad.

MONICA ZERPA. ELANGELUS