REFLEXIONES BUDISTAS
•    El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.
•    Los extremos son como trampas o emboscadas; permanece en el medio, pero ni siquiera al medio te aferres.
•    Cuando no tengas nada importante que decir, guarda el noble silencio. Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
•    Que cada uno de vosotros sea su propio refugio, ¿qué otro refugio podría haber?
•    Todos los estados perjudiciales tienen sus raíces en la ignorancia y convergen en la ignorancia. Al abolir la ignorancia, todos los demás estados perjudiciales serán también abolidos.
•    Mente clara, corazón tierno.
•    Todas las cosas compuestas están sujetas al cambio. Porfiad con vigilancia para conseguir vuestra liberación.
•    El pasado es un sueño; el futuro, un espejismo; el presente, una nube que pasa.
•    Vigilad, estad atentos, sed disciplinados, reunid vuestros pensamientos, cuidad vuestra mente.
•    A un loco se le conoce por sus actos, y a un sabio también. Hay un apego sumamente peligroso: el apego a las opiniones.
•    En cualquier batalla pierden tanto los vencedores como los vencidos.
•    Igual que una flor bella y de brillante color, pero sin perfume, así de estériles son las buenas palabras de quien no las pone en práctica.
•    Toda enseñanza es como una balsa: hecha para hacer una travesía, pero a la que no hay que atarse.
•    La verdad es aquello que produce resultado.
•    Como una sólida roca no se mueve con el viento, así el sabio permanece imperturbable ante la calumnia y el halago.
•    Pocos entre los seres humanos son los que cruzan a la otra orilla (la de la sabiduría). La mayoría solamente suben y bajan por la misma orilla.
•    Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
•    Si uno percibe el mundo como una burbuja de espuma y como un espejismo, a ése no le ve el Dios de la Muerte.
•    El único refugio de la mente es la atención.